Las empresas deben apoyar la eliminación de toda forma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción.

 

El trabajo forzoso o realizado mediante coacción es cualquier tipo de trabajo o servicio que se obliga a realizar a una persona mediante amenaza o castigo.
Por Ley, el trabajo debe ser ofrecido libremente y los empleados deben tener libertad para dejarlo.

Ni el salario ni ningún otro tipo de compensación ofrecidos a un trabajador indican necesariamente que el trabajo no esté siendo realizado de manera forzosa o bajo coacción. 

A pesar de que las empresas que funcionan de forma legal normalmente no recurren a este tipo de prácticas, el trabajo forzoso puede venir a través de empresas subcontratadas y proveedores. Por ello, los responsables de las empresas deben conocer todas las formas y causas por las que se produce el trabajo forzoso, así como las modalidades que adopta en cada sector industrial. El trabajo forzoso y realizado bajo coacción puede adoptar las siguientes modalidades:
 

 
  • Esclavismo.
  • Trabajo obligado para devolución de deudas.
  • Trabajo infantil.
  • Prestación de servicios por parte de presos de forma involuntaria y sin supervisión de las autoridades.
  • Trabajo obligado por las autoridades para impulsar el desarrollo.
  • Trabajo obligado como castigo por haber expresado opiniones o puntos de vista ideológicamente contrarios al sistema político, social o económico imperante.
  • Prácticas cercanas a la explotación: obligar a trabajar más horas de las legales o retener dinero o documentos a cambio de empleo.

Las organizaciones deben determinar si el trabajo forzoso constituye un problema dentro de su sector de negocios. Comprender las causas es el primer paso para actuar y evitar que se produzca, lo que exige una serie de intervenciones dirigidas no sólo a paliar las necesidades de los propios trabajadores forzosos,  sino también de sus familias. 

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas recomienda a las empresas que, para garantizar la erradicación de este tipo de prácticas, cumplan la normativa legal vigente en cada país y que actúen de forma rigurosa en la selección y contratación de sus proveedores.