Principio N°1
 

Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los Derechos Humanos fundamentales, reconocidos internacionalmente, dentro de su ámbito de influencia.

 

De este principio del Pacto Mundial se desprende la responsabilidad que tiene la comunidad empresarial de hacer que se respeten los Derechos Humanos en sus lugares de trabajo y en su esfera de influencia más amplia, algo de lo que se benefician no solo los empleados sino también las compañías, ya que es públicamente reconocido que el respeto a los Derechos Humanos contribuye a mejorar la producción de las empresas.

Con este fin, el Pacto Mundial recomienda a las empresas la realización de políticas y estrategias que fomenten el respeto de los Derechos Humanos, tales  como el desarrollo de políticas de seguridad y salud laboral, la divulgación o difusión de otras materias de recursos humanos.

En este sentido, y a modo de ejemplo, el Pacto Mundial entiende que se garantizan los Derechos Humanos, entre otras, de las siguientes maneras: 

 
  • Facilitando condiciones de trabajo seguras y saludables
  • Garantizando la libertad de asociación
  • Garantizando la no discriminación en los procesos de selección de   personal.
  • Garantizando que no se emplea, directa o indirectamente, mano de obra    forzosa o infantil.